Control de fugas tras ampliaciones o modificaciones de planta

Las ampliaciones de planta, reubicaciones de maquinaria o modificaciones en las líneas de producción suelen implicar cambios en la red de aire comprimido: nuevas tuberías, conexiones adicionales, válvulas, racores y puntos de consumo. Durante estas intervenciones, es habitual que se generen pequeñas fugas que, aunque inicialmente puedan parecer insignificantes, acaban provocando un aumento continuo del consumo energético y una reducción de la eficiencia del sistema.

El control de fugas tras este tipo de modificaciones es una etapa clave para garantizar que la red de aire comprimido funcione de forma óptima desde el primer momento. Una verificación sistemática permite detectar errores de montaje, conexiones defectuosas o puntos críticos que no cumplen con las condiciones de estanqueidad requeridas. Además, esta comprobación ayuda a documentar el estado de la instalación tras la ampliación, facilitando el mantenimiento futuro y evitando costes energéticos innecesarios derivados de fugas no detectadas.